Terapias celulares están mostrando un gran potencial para ciertos tipos de cáncer que antes se consideraban incurables. Si bien existen varios tipos de terapias celulares, todas eliminan y alteran las células de un paciente, y luego las infunden nuevamente en el cuerpo para atacar y destruir las células de cáncer.
Como parte de nuestra serie de videos Conversaciones sobre el cáncer , Diane Reedy-Lagunes, MD, especialista en oncología médica de Duke Health, conversa con Chenyu Lin, MD, especialista en hematología y oncología de Duke, quien explica cómo funcionan y qué nos depara el futuro.
Expertos de Duke Health analizan el uso de la terapia celular en la lucha contra el cáncer.
¿Cómo funciona la terapia celular?
La terapia celular es una terapia inmunitaria personalizada que utiliza células T, un tipo de glóbulo blanco que ayuda al sistema inmunitario a combatir enfermedades como el cáncer. Durante la terapia celular, se extrae una pequeña cantidad de células T del cuerpo. Se envían a un laboratorio donde se diseñan y luego se infunden de nuevo en el cuerpo para reconocer y atacar las células de cáncer.
¿Qué tipos de terapia celular están aprobados por la FDA?
Tres categorías de terapias celulares están aprobadas para su uso por la FDA. La diferencia radica en cómo se manipulan las células T para combatir el cáncer.
- La terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR, siglas en inglés) trata la leucemia, el linfoma y el mieloma que ha regresado. Utiliza versiones reingenierizadas de las células del paciente para encontrar y combatir las células de cáncer. Duke fue el primer centro de Carolina del Norte en proporcionar la terapia CAR-T aprobada por la FDA.
- La terapia con linfocitos infiltrantes de tumores (TIL) trata el melanoma avanzado que no ha respondido a otros tratamientos. Se realiza una biopsia del tumor y se extraen las células T. Se multiplican en grandes cantidades en un laboratorio y luego se infunden nuevamente en el paciente en una sola dosis.
- La terapia con células T TCR diseñadas trata el sarcoma sinovial. Las células T se extraen y se modifican genéticamente para producir un nuevo receptor que les permite atacar a las células de cáncer sin afectar a las células normales.
¿En qué se diferencia la terapia celular de los trasplantes de células madre y de médula ósea?
Los trasplantes de células madre y de médula ósea restauran el sistema inmunitario después de haber sido destruido por altas dosis de quimioterapia. Después de la quimioterapia, se infunden en el cuerpo células madre sanas e inmaduras formadoras de sangre, ya sean del paciente o de un donante, para generar nuevas células sanguíneas sanas y un nuevo sistema inmunitario. El trasplante de células madre no es una opción si su cuerpo no responde a la quimioterapia.
La terapia celular utiliza su sistema inmunitario para combatir el cáncer. A diferencia de las células utilizadas en un trasplante de médula ósea o de células madre, se basa en células T modificadas genéticamente que atacan a las células de cáncer. Debido a que la terapia celular no requiere quimioterapia, es mejor tolerada y más accesible.
¿Cómo están transformando las terapias celulares el tratamiento contra el cáncer?
Probablemente el mejor ejemplo es en el linfoma agresivo. En el pasado, cuando un linfoma agresivo reaparecía, el tratamiento estándar era un trasplante de células madre. Sin embargo, muchas personas no son elegibles para un trasplante, ya sea porque no lo toleran, porque son de edad avanzada, porque la enfermedad avanza demasiado rápido o porque no responde a la quimioterapia.
Ahora podemos ofrecer terapias con células CAR T para linfoma. El tratamiento puede administrarse a personas mayores y más frágiles, y no requiere quimioterapia intensiva. Como resultado, las tasas de curación y supervivencia han aumentado drásticamente. También estamos empezando a ver evidencia de que personas con leucemia se están curando. Se necesitan más datos, pero hasta ahora parece muy prometedor.
¿Cuáles son los riesgos asociados a la terapia celular?
Hay tres efectos secundarios principales:
- El síndrome de liberación de citocinas ocurre cuando el cuerpo libera una cantidad excesiva de una proteína llamada citocina en respuesta a la terapia celular, lo que causa una inflamación excesiva. Las personas pueden experimentar fiebre, baja presión arterial y bajo nivel de oxígeno, por lo que deben ser monitoreadas de cerca. Tenemos formas de tratar la inflamación, y a la mayoría de las personas les va bien. También estamos buscando formas de minimizar y prevenirlo.
- La neurotoxicidad también es un efecto secundario. Las personas pueden sentirse confundidas y experimentar temblores, dolores de cabeza y, en casos más graves, convulsiones o inflamación cerebral. Son poco comunes, pero pueden ocurrir. Debido al riesgo de neurotoxicidad, es muy importante realizar un seguimiento estrecho y los pacientes deben contar con un cuidador durante las primeras semanas posteriores al tratamiento.
- Por último, algunas personas experimentan un sistema inmunitario deprimido, lo que aumenta su riesgo de padecer una infección grave. Este efecto secundario es común entre la mayoría de las terapias contra el cáncer que suprimen el sistema inmunitario, pero puede durar meses e incluso años si el sistema inmunitario está débil después de la terapia celular.
Utilizamos nueva tecnología para monitorear en el hogar la temperatura de los pacientes y otros signos tempranos de efectos secundarios. Estamos realizando pruebas para ver si eso puede reducir la carga de cuidado y de viajes.
¿Cuándo se debe considerar la terapia celular?
Las terapias celulares deben considerarse cuando un cáncer recurre, ya que las terapias celulares no son tratamientos de primera línea. Se están realizando ensayos para determinar si resultarán más eficaces que los tratamientos de primera línea actuales.
Si alguien tiene un cáncer que ha reaparecido y para el cual existe una terapia celular aprobada, debe preguntar a su médico si CAR T u otra terapia celular sería el siguiente paso razonable. Las circunstancias individuales pueden variar. La terapia celular no es adecuada para todas las personas, pero sin duda merece una conversación. Mucho depende del tipo de cáncer y de las circunstancias personales.
¿Por qué buscar tratamiento en un centro de terapia celular con experiencia?
Desde el punto de vista logístico, la terapia celular es muy complicada de administrar. Desea recibir su tratamiento en un hospital que cuente con un equipo experimentado que pueda garantizar que atraviese este proceso de manera segura y eficiente. Hemos realizado más de 350 tratamientos de terapia celular en Duke. Debido a que tenemos un gran programa de trasplante, contamos con un amplio laboratorio de células madre. Esto garantiza la máxima calidad en el procesamiento y almacenamiento de terapias celulares.
Además de los especialistas en hematología-oncólogos, nuestro equipo incluye personal de enfermería capacitado en protocolos para el manejo de los efectos secundarios y farmacéuticos que supervisan los medicamentos de apoyo, como los antibióticos. Trabajamos en estrecha colaboración para monitorear y controlar los efectos secundarios.
Este es un tratamiento muy costoso. Nuestro equipo también incluye personal administrativo y financiero para asegurarse de que el seguro lo cubra.
¿Qué sigue para la terapia celular?
La terapia celular es un campo en rápida expansión que evoluciona de varias maneras diferentes.
En Duke, estamos investigando cómo hacer que las terapias celulares actuales sean más seguras mediante el uso de determinados medicamentos y protocolos de monitorización, y más eficaces para atacar las células de cáncer.
También estamos explorando diferentes indicaciones. Por ejemplo, un estudio de Duke está analizando si la terapia CAR T se puede usar para eliminar el cáncer cuando queda tan poco que no se puede detectar con una exploración.
Los estudios también investigan si las terapias celulares especialmente diseñadas pueden usarse para tratar tumores sólidos como el cáncer de pulmón, o incluso enfermedades no cancerosas como la esclerodermia, el lupus y la esclerosis múltiple.