Es muy común que los tratamientos contra el cáncer causen efectos secundarios que le afecten física y emocionalmente, lo cual puede disminuir su deseo sexual y su capacidad para tener relaciones sexuales. Puede beneficiarse del programa de salud sexual e intimidad de Duke si experimenta:
- Disminución del deseo e interés sexual
- Dolor o incomodidad con la actividad sexual
- Cambios hormonales
- Cambios en el placer o la satisfacción sexual
- Sequedad vaginal
- Cambios en la eyaculación u orgasmo
- Dificultad para lograr o mantener una erección
- Sensación reducida
- Problemas para comunicarse sobre cambios sexuales y desafíos en las relaciones
- Cambios en la imagen corporal
- Confusión sobre cómo utilizar tratamientos médicos para la función sexual