Los trastornos de oído, nariz y garganta pueden variar desde problemas comunes (como infecciones del oído, tos crónica o congestión nasal) hasta preocupaciones más graves (como obstrucción de vías respiratorias o una masa en el cuello). Pueden ser problemas con los que nació su hijo, por ejemplo, una deformidad en la oreja, o algo que se desarrolla más adelante, como una masa en el cuello o ronquidos.
Es importante buscar tratamiento para trastornos de otorrinolaringología, ya que pueden afectar la capacidad de su hijo para:
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