Una prueba de detección temprana de múltiples cánceres (MCED, por sus siglas en inglés) detecta hasta 50 tipos de cáncer, incluidos algunos que actualmente no cuentan con pruebas de detección de rutina.
El análisis de sangre busca signos de cáncer en el cuerpo, a menudo antes de que aparezcan los síntomas. Funciona mediante el análisis de pequeños fragmentos de material genético y otros marcadores que circulan en la sangre. Estos pueden provenir tanto de células normales como de células de cáncer. En algunos casos, las células de cáncer liberan patrones que se ven diferentes a los de las células sanas, los cuales la prueba puede detectar.
Los MCEDS no diagnostican el cáncer, no reemplazan las pruebas de detección periódicas
Esta prueba no diagnostica cáncer y no pretende reemplazar las pruebas de detección de rutina; se debe usar junto con ellas. Si se encuentra una señal de cáncer, no significa que tenga cáncer, pero puede ayudar a su equipo de atención médica a decidir si es necesario realizar pruebas adicionales. La detección temprana puede llevar a una atención más oportuna, cuando el tratamiento puede ser más eficaz.
Precisión de la prueba MCED
Las pruebas MCED son altamente sensibles, pero pueden producir resultados falsos positivos. Esto significa que se puede detectar una señal de cáncer incluso cuando no hay cáncer, por lo que las pruebas de seguimiento son importantes.